Eclosión - EJE.

lunes, 13 de agosto de 2012

Por el fuego se sabe....


No sé como se las arreglan los gobiernos sucesivos, que cuantas mayores son sus dificultades, mayor es la cantidad de impresentables que acuden a velar por sus intereses. Hasta los más innobles de los desechos humanos, abren ahora una vía de escape para distraer al personal de los problemas, importantes.
Tanto recortar y tanto quitarnos derechos, he aquí un buen lugar donde aplicar de forma cautelar las medidas para ver sus resultados. Es curioso, disponen de más derechos que la población honrada de este país y encima, no padecen recortes. Aunque imagino que los únicos recortes que les aplicarían, serían los equivalentes a la Sanidad Catalana... Que se vayan para casa para no hacer gasto.
A mi se me ocurre una mejor... Que se lleven la comida de casa en un tupper y que les cobren por comer allí. (¿Será por eso que estan en huelga de hambre?, ¿les habrán amenazado con cobrar por el uso del microondas?)
De todas formas, el humo crece a medida que crecen los incendios. No hay medios y dónde los hay, no hay fuego y los Bomberos (funcionarios en muchos casos) a jugarse la vida después de saber que, además de ser prescindibles y sobrar, su vida tiene un valor ínfimo, que nada tiene que ver con un directivo de banco (que por cierto, no se juega nada, salvo el dinero de sus clientes o en el peor de los casos un puesto de trabajo) que después de estafar a sus clientes con las tan traídas y llevadas preferentes, ponen cara de buenos y dicen que les obligaba la situación, o su jefe, o su empresa. Lo bueno que tiene esto, es que si se cumplen las expectativas, los clientes que cobren las mencionadas, habrán vivido algo más de diez mil años, que por otro lado y viendo el panorama, no sé si merecerá la pena.
Merecería una reflexión aparte, repito cómo los supuestos enemigos naturales de los gobiernos, participan de su salvación creando maniobras de despiste a la medida. Estoy seguro de que ni D. Mariano, ni nadie de su gabinete, podría haber creado semejante halo de confusión para despistar a los inocentes ciudadanos, los culpables, ya hemos visto que viven como dios y les da igual todo, por mucho empeño que hubieran puesto, Si a esto le sumamos que las noticias de Alemania ya no tienen nada que ver con las cartas que, por motivos de exilio o emigración, nos enviaba la familia desde Düsseldorff, sino que son como los testamentos apócrifos, de los que todo el mundo sabe algo, pero ni dios los ha visto y lo único que hacen es crear más confusión. ¡Cómo si no tuviéramos bastante!