Eclosión - EJE.

domingo, 23 de agosto de 2009

Yo sí que soy de izquierdas

Parece que viste mucho últimamente ser de izquierda... pero la verdad es que ya he perdido de vista ese discurso, más bien me parece una involución a la dialéctica decimonónica con el único objetivo es sacar de foco lo realmente importante: que la política del siglo veintiuno no puede ser de izquierdas, ni de derechas, sino que tiene que ampararse en dos premisas más al alcance de todos: política sensata y política insensata.

Resulta increíble, que quienes se definen como abanderados de las políticas sociales hayan abandonado de forma tan natural la defensa del trabajo como medio para sacar al hombre de la alienación. Contra esto, curiosamente se patrocinan de forma cada vez más descarada, políticas dirigidas a la subvención de la inactividad más absoluta, amparándose en la obligación cubrir las necesidades más básicas del ser humano: a mí personalmente me parece que la necesidad más básica es la de disponer de oportunidades para mantener de forma digna a la propia familia en contra de los deseos de los gobiernos sucesivos, cada vez mas evidentes, de educarnos para la alienación más absoluta. Toma mi limosna, muérete de hambre, pero ¡VÓTAME!
La otra alternativa pasaría por encontrar a alguien que busque el equilibrio entre lo que quiere la nueva terna de empresarios crecidos al amparo de los últimos gobiernos (ojo a los patrones con carné del Soooe, pero ojo en general a todos) y que buscan simplemente nuevas formas de explotación y la realidad de los nuevos trabajadores (donde los haya) que en muchos casos merecen mucho más de lo que la ley les ofrece (a lo que se agarran los mencionados).
La ley de salarios, basada en un principio de necesidades, resulta tan injusta para quienes realmente quieren trabajar y se esfuerzan en el afán de mejorar, medrar y contribuir al crecimiento de su empresa y de la sociedad, como para quienes, amparados en la ley, desprecian a sus vecinos, a sus compañeros de trabajo, las normas sociales más elementales y no hacen siquiera suficiente para generar sus emolumentos.
Por otro lado, la ley que protege de forma tajante al trabajador, sea cual sea su actitud hacia la empresa, los compañeros y la sociedad en general, no puede dejar de ser injusta, porque se sostiene sobre unos cimientos indefendibles: los de que por el hecho de ser seres humanos (por cierto, también discutible) tienen unos derechos inalienables que cada vez tienen menos compensación en los deberes, que hasta hace poco regulaban el equilibrio y hacían que el modelo, aunque no siempre de forma justa funcionara, generándose la paradoja de que determinadas leyes ahora son injustas por exceso de derechos que no exigen ninguna contraprestación.

Así que háganme el favor que yo sí que soy de izquierdas: SOY ZURDO DE LAS DOS MANOS que es lo más a la izquierda que se puede estar en estos tiempos sin caer en la tentación de ser un jacobino o un secuaz armado (literalmente con pistola) de los nuevos adalides de la Democracia Mundial.

jueves, 20 de agosto de 2009

Los mudos perdidos

Parece mentira.

Pasé con algunos amigos una parte importante de mi vida - la adolescencia y la primera juventud- imaginando que luchábamos para conseguir cosas... Luchábamos a brazo partido creyendo a pies juntillas las consignas buenas o malas, que, en aquel momento de necesidad nos llegaban desde donde fuera y defendiendo los que creíamos los ideales más justos del mundo: ¡Pan, Trabajo, Libertad! Parece mentira, pero esa consigna tan simple, tan sensata, le costó la vida, ahora no recuerdo en que año a Javier Verdejo. Tampoco estoy seguro de recordar decentemente el nombre ni el apellido, que se me pierde ahora en la niebla de los años, pero espero, que al menos el hecho de recordarle me redima de mi falta notable de memoria. Murió, a tiros mientras pintaba en una pared su consigna..., la mía... la de tantos, podía haber sido cualquiera pero la desgracia quiso cernerse aquella noche sobre él.
Con el paso de los años pareció que aquello, como lo de Julian Grimau no había sido en vano ni gratuito. Se fueron haciendo realidad los anhelos de los que en los famosos años de clandestinidad se jugaron el tipo para hacer que ocurrieran las cosas.

¡PARECE MENTIRA! como al final, después de todo; toda la lucha, todos los sacrificios, solo sirvieron para hacer iguales a "algunos" pero, contrariamente a lo que imaginamos, ese mundo utópico en el que todos podíamos tener algo que decir, les hicieron iguales a quienes desde siempre tuvieron el poder y lo ejercieron.

Al final, el poder solo es eso...¡PODER! y quien lo ejerce de la manera que sea parece no poder escapar al capricho volátil y humano de ejercerlo de la única forma en que el poder se manifiesta en su máximo esplendor, es decir, de forma absoluta. Porque, por más que pretendamos engañarnos, los circulos de los poderosos, se cierran cada vez más alrededor de los (por cierto cada vez también más infames) gobernados. Cada vez, nos venden más humo, nos golpean con sus programas culturales dirigidos por ideólogos intelectuales que con cierto pedigree real crean para justificar sus necedades un árbol genealógico que bien podría incluir un premio nobel, si eso vistiera en estos tiempos.

No quiero escaparme del principio, y quisiera volver al triste mundo de los sacrificados (ahora ya lo digo convencido) por nada.

El PAN, convertido ahora en un artículo supérfluo que tiramos a diario a la basura sin pararnos a pensar en quien puede necesitarlo, porque vamos sobrados.

El TRABAJO... esa "rara avis" que practican algunos idiotas, para que el estado mantenga a cambio de votos a quienes en la dialéctica marxista de Paul Lafargue (creo que se escribe así, lo estoy haciendo de memoria) imvocan su derecho a la pereza a costa de quienes exhiben todavía cierto grado de orgullo y se matan a currar por un sueldo de mierda, que quienes perciben subsidios por hacer mada no estan dispuesto a tolerar y

la LIBERTAD (r. i. p.) cada vez mas esquiva a pesar de todas las apariencias y las cortinas de humo que nos venden.

Por último, la IGUALDAD, obviamente ausente porque en realidad y contra lo que nos venden, NADIE QUIERE SER IGUAL... unos, porque son mas listos, otros porque tienen el rabo más grande y otros, los políticos por ejemplo, porque realmente no son iguales y se aferran a sus desigualdades en la esperanza de mantener su satus quo hasta que el sol deje de salir por el Este...

PARECE MENTIRA...
que de todos los que en la actualidad mandan algo, ninguno..., repito NINGUNO, ha estado cerca ni siquiera por una vez en su vida de una pintada que hubiera podido costarle la vida... y esto lo crean ellos o no, SI QUE ES UNA INJUSTICIA, porque estan gobernando como si hubieran sido ellos quienes un día soñaron que esto debía pasar y tratan de hacernos creer que los sacrificados fueron ellos.


Bueno, después de escribir toda esta retahila, encontré en internet esta reseña:

"Francisco Javier Verdejo Lucas, (1957-1976). Estudiante de Biología de la Universidad de Granada y militante de la Joven Guardia Roja (Cantera del Partido del Trabajo).[1] Asesinado en la madrugada del 13 al 14 de agosto de 1976, a los 19 años de edad, por la Guardia Civil mientras realizaba una pintada en los muros del Balneario de San Miguel, en el barrio Almeriense del Zapillo. Su intención era pintar "Pan, Trabajo, y Libertad’, pero sólo pudo pintar "Pan, T"."

Sirva por favor de reconocimiento.

P. D.: Por cierto apoyaré la ley del aborto siempre que sea sensata... pero lo de los adolescentes no me lo parece.

P. P. D.: la apoyaré aún más si la podemos aplicar con efectos retroactivos en personas que hayan podido influir de forma negativa en el devenir de la historia o que se puedan manifestar de auténtica inutilidad pública..., por ejemplo (que hay que dar pistas de todo) los ministros o ministras de igualdad.. o algún que otro presidente de gobierno de nobles, bizarros e indomables antepasados militares.

sábado, 8 de agosto de 2009

Teología de la Aberración y otros cismas

En la Edad Media, participar, de forma voluntaria o no, en un cisma religioso, suponía, en el mejor de los casos una situación de persecución que habitualmente se resolvía en humo. Aunque esto de por si, es una aberración, en sí mismo no es más que una muestra de como la barbarie, es básicamente eso: una barbaridad, y así lo hemos entendido con el devenir de los años, cuando hemos dispuesto de la oportunidad de analizarlo con perspectiva histórica y sin el aliento de Torquemada en la nuca.
En cualquier caso, la barbarie parece que es, según quien la ejerza más o menos bárbara, como si le pudiéramos dar matices al crimen; cosa que sorprendentemente hacen los jueces, no se si en función de cuán muerto está un cadáver o simplemente del vapor que les sale de la entrepierna por encima de la hebilla del cinturón. Aún así, no es mi intención criticar a los jueces, que al fin y al cabo hacen su trabajo con las herramientas que le da el poder legislativo, supuestamente separado de la terna poderosa desde la revolución francesa y que ¡Oh maravilla de las maravillas! desde su separación decide quien ejerce el poder judicial y además escoge a quien ha de cargar con la pesada losa de mantener el pié el poder ejecutivo (de los poderes religiosos ya no hablamos por motivos obvios, aunque parece que de distinta manera se trata de seguir usándolos como siempre, o sea, no con las mejores intenciones).
Me sorprende, no puede dejar de ser así, la forma en que de forma bárbara, los políticos se permiten el lujo de mentir y estafar al ciudadano de forma impune amparándose en el detalle, ¡Oh maravilla de las maravillas! de que son ellos quienes legislan y deciden qué es delito en este país y qué no; del mismo modo, que los jueces que ellos mismos eligen deciden cuales de las cosas que ellos hacen son imputables como delito y cuales no. No sé, mirándolo de este modo, donde está la famosa separación Rousseauniana de los poderes que tendría que haber servido, entre otras cosas, para proteger al ciudadano de los abusos de quienes les gobiernan y del resto de los hombres...
¡No sé como hemos podido llegar a ésto!
En los años 70 (joer, ahora si que empiezo a ser viejo de verdad) soñábamos con un mundo feliz, y Aldus Huxley describió en su "Mundo Feliz" nuestro mundo actual con una exactitud que hace sospechar de un parentesco directo con Nostradamus y además produce escalofríos, y luchamos a brazo partido para conseguirlo, cada uno con sus armas y sus opciones así, unos entregaron el gabán, otros pasaron temporadas notables a la sombra y no precisamente de una higuera, En cualquier caso, suponíamos que gracias a la definitiva separación de poderes, podríamos acceder de forma efectiva a la cultura, perdón, a LA CULTURA con mayúsculas, a la información, al conocimiento, a los estudios, a todas esas cosas que imaginábamos inaccesibles porque estaban acaparadas por los que en la época, estaban heredando el poder absoluto. Y así, después de ver a algunos amigos desfilar camino a la avenida de los cipreses, otros en dirección al desarraigo más absoluto habiendo sacrificado sus estudios y su vida y a los demás, perdidos en la ola de quienes, sin haber movido en la puta vida un dedo para nada, se sumaron al deporte nacional de -¡que sa creío el nobel ese...!, pensará que vale máj que lló...- y nos encontramos en el mundo de Huxley con una cultura hecha a medida del analfabetismo, una información controlada y regulada, un conocimiento servido en bandeja por los medios (más bien enteros) y unos estudios, (lejos ya de esa actividad que toda la puta vida se empleó, con bastante sufrimiento y sacrificio por cierto, para obtener los conocimientos que tendrían que llevarnos a la cultura)que se han convertido en unos apartamentos chiquitines donde los niños de más de treinta años se pueden llevar a los ligues que consiguen cuando, con la propina que les da papi salen por la noche de fiesta y ligoteo mientras terminan los estudios y encuentran un trabajo a su medida ( a ver si van a trabajar ahora que ya casi han terminado el primer grado de FP por mil euros, no te jode...con lo que vale el niño...)
Así pues, los nuevos dioses, opinan en los medios (medios me perdone) dictan nuevas leyes divinas que les entronizan y saben de política, por otro lado, los políticos (que sí que saben de política) siguen controlando en contra de Rouseau y de Montesquieu todos los poderes habidos y por haber, nos siguen estafando impunemente porque PAL QUE NO LO SEPA, los jueces son sus amiguetes no los nuestros y están más allá del bien y del mal ( a ver quien es el chulo que le pone una multa de tráfico a un ministro o que diputado paga las suyas) y se ríen de nosotros, antes discretamente cuando no mirábamos, pero cada vez más a la cara con esas declaraciones maravillosas de esas ministras cultísimas que llaman a las cosas por su nombre y de navales tienen, no los conocimientos que toda la vida nos sirvieron para manejar las flotas marinas, sino el simple y llano conocimiento de quienes tienen que saber UN GÜEVO DE NABOS.







domingo, 14 de junio de 2009

Solo un apunte

Hoy, con prisas por la actividad frenética que implica la mudanza, solo quiero dejar un pensamiento para la reflexión :
VIOLENCIA DE GÉNERO.
Si el agresor/a ( en fin, si hay dudas, ya sabéis... a Bibiana ) no es un hombre, ¿no es violéncia de género?, ¿no es violencia?, ¿no es de género...?, ¿será tal vez de número? ¿quizás de húmero?. Si el sujeto agresor, NO ES UN HOMBRE, ¿será entonces su Jeta...? Por último, la necedad manifiesta del uso torticero de la semántica para llevarse el gato al agua (o la gata al aguo, para equiparar) Y HACER QUE ALGO QUE ES ALGO, se convierta en otra cosa, no es en definitiva un acto violento e irresponsable, para hacernos ver al común de los mortales, que somos real y definitivamente idiotas y además una PUTA MIERDA.
Por cierto que cualquier hombre que agrede a una mujer, siempre se consideró que no era hombre ni era náaa.

POST DATA: Además lo de Garoña.

POST POST DATA: De eso pienso hablar y explayarme en un futuro cercano, porque con eso sí que me han tocao los chilindrines.

martes, 19 de mayo de 2009

Pazguatero a tus pazguatos

No deja de ser asombrosa la manera en que las sucesivas actuaciones del gobierno, pueden sorprendernos de manera (po dios) SORPRENDENTE. No ha acabado uno de digerir determinadas acciones, predicciones, proyectos de ley, infamias, chorradas, payasadas y/ o/ u/ manifestaciones que, en honor a la verdad, no pueden por menos que parecernos el cúlmen del despropósito, cuando, rizando el rizo con tirabuzón en plancha y pirueta hacia atrás, ¡aleeeee hooop! conseguimos ampliar nuestra acepción del asombro, redefiniendo con cada nueva idea de estos fantásticos gobernantes, los conceptos que, en el momento de escuchar lo que dicen en "ese" momento, nos parecían, por SORPRENDENTES, inmejorables.
A veces parece, la verdad sea dicha, que se trata solamente de un juego, pero obviamente, los únicos que se pueden permitir el lujo de jugar a estas alturas, son los políticos: unos por indecencia profesional, a sabiendas de que por mal que vaya ésto, con ellos, no va; tienen el garbanzo amarrado y lo demás se la trae al pairo, porque con poner cara de que les importa, todo está solucionado, otros por pura inoperancia, cautivos del miedo que les produce que les asocien con regímenes de triste pasado y que les oprime hasta el punto de la inconsecuencia ideológica más absoluta.
Hasta ahora, la política había consistido en un juego en el que quien disponía de un ideal, se apoyaba en él, para defenderlo contra viento y marea, en la idea de que era justo (aún cuando fuera equivocado). Sin embargo, éste concepto va rolando (a medida que le dan vientos nuevos) para convertirse en un ""qué puedo hacer en este momento para captar votos", que en la mayoría de los casos, a unos y a otros les arrastra fuera de su ideario original. También es verdad que está el tema como para decir, "ya me gustaría a mí reabrir la checa de la Montaña" o mirado desde otro ángulo "si por mi fuera volvía a construir el valle de los caídos", aunque a fuer de ser sinceros, cada vez tendemos más a reabrir la checa y a olvidarnos de los caídos y en este caso, no pienso en los del valle, sino en los simples caídos por las conquistas democráticas que han quedado relegados, o bien al olvido, o bien al ostracismo porque, en contra de lo que mantienen nuestros gobernantes, la mayoría de los auténticos luchadores, hubieran sido realmente incómodos para un gobierno como el que nos ocupa.
Por si fuera poco con lo dicho, en la última andanada contra la crisis, y para que ya no salgamos en la puta vida de nuestro asombro, nos dan subvenciones, no para comer, que bien o mal, bien podemos asegurar que es una necesidad básica, sino ¡OJO AL DATO! para que nos compremos coches, de tal manera que un coche que vale un güevo de pasta, nos lo podemos comprar por lo que nos salga de los güevos, siempre y cuando coincida con la barbaridad que, despues de pagados todos los gastos de desarrollo, ingeniería, diseño, marketing, transporte, etc., etc., etc... tengan a bien poner (que lo ponen ellos) los fabricantes de automóviles y sus secuaces los concesionarios.
Otrosí, la nueva ley del aborto, que ( a mí, la verdad, que porque lo avala Bibiana, esa especie agnóstica de Virgen María que no suele opinar y que cuando opina, la verdad, mejor que no hubiera opinado - hala, para que digan que no utilizamos las conjugaciones verbales- y eso me da confianza) parece hecha a medida de quien no quiere hacerse cargo de ninguna responsabilidad, en fin que cada vez educamos más para la cultura de "haz lo que quieras, que de las consecuencias te libra Bibiana", pero bueno, siempre que demos preferencia a la importantísima y minoritaria necesidad de un colectivo que desea, al precio que sea siempre que lo paguen otros, cambiar de sexo que a algo que carece absolutamente de importancia como una higiene buco dental gratuita o una oftalmología al alcance de todos seguiremos cautivos de las cortinas de humo, que de forma aseptica y funcional (en eso si que son profesionales) nos lanzan uno tras otro, los gobiernos sucesivos. Por cierto sobre esto habría que consultar a Durruti.
De verdad que estamos jodios con la política: los unos por mamones y los otros... ¡COÑO, QUÉ COINCIDENCIA!


viernes, 1 de mayo de 2009

Día del Trabajo jo


En buena hora. Esta fecha, que desde cualquier punto de vista tiene, o debería tener, tanta importancia como las navidades (que no se qué tanta importancia tienen en estos tiempos, en los que no cree en Jesús ni Dios, salvo que sea basándonos en un crudo y minucioso análisis científico, que nos descubra al Jesús histórico para poder develar la falacia del Jesús cristiano y nos permita convertirle en el Jesús social -buen galimatías, y ya me perdí siguiendo mis costumbres-que a nadie importan (las navidades) repito, todo el mundo denosta pero al final, todo el mundo, haciendo sacrificios infames celebra aunque solo sea desde el punto de vista mercantil) en fin, retornando al inicio, me sorprendo en estas fechas, por como poco a poco van convirtiéndose en un lamentable escaparate del disparate, en el que más que la celebración obrera prima, digan lo que digan ellos, el mercadillo del "yo si que soy tu sindicato".
Las vidas y la sangre que han costado las luchas que llevaron hasta las conquistas obreras más importantes de la historia, han quedado, en aras del "mira la que está cayendo" , en agua de borrajas.
Lo lamentable de ésto, no es como diría Kant "la cosa en sí", sino, como disimulo para obviar lo que es "la cosa para mí". Cómo conciliar el hecho de que contra todas las pretensiones neoliberales, las mayores tiranías empresariales se den en entornos que dirigen personajes vinculados a partidos de izquierda ( no siempre joder, pero no deja de ser sorprendente que alguien que se define como socialista de toda la vida, sea en realidad lo que toda la vida consideramos un jodido capitalista chupasangres cabrón) y en algunas ocasiones incluso a comités de empresa o sindicatos.
Para mí, todo tiene explicación y creo que nos conduce a la próxima revolución auténtica: la de las nomenclaturas.
Tendremos que revisar toda la dialéctica histórica para reconvertir las izquierdas y las derechas en lo que son, hombres y mujeres que hay que empezar a dividir no por la ideología, sino por el grado de sensatez (a día de hoy, ausente); tendremos que empezar a plantear las cosas como son y tratar a las personas por lo que hacen y no por el grupo que les ampara (vamos, que si eres un cabrón, eres un cabrón vengas de donde vengas y tengas el carné que tengas) y tendremos por último que separar lo que hasta ahora está viajando junto como pareja de hecho: lo social y lo demagógico y populista, porque, de mantenerlo unido, el precio va a ser tan alto para tanta gente, que ni con todos los primeros de mayo de la historia va a haber lucha sufieciente para arreglarlo.
Por último, por favor que celebren el día del trabajo, los trabajadores: abstenerse funcionarios innobles, sindicalistas profesionales y políticos en general.
¡FELIZ PRIMERO DE MAYO!

sábado, 25 de abril de 2009

LA SIETE DIFERENCIAS

Es curioso como cualquier acto sin importancia aparente, puede relegar al olvido todo lo que apenas un momento antes imaginábamos INAMOVIBLE.
La situación (terrible) del paro, el momento económico, la debacle política (creo yo, porque hay quien piensa que esto no lo mejora ni dios) y el trístisimo momento cultural en el que se da la paradoja de haber conseguido convertir en valores inversamente proporcionales la formación y la educación (sip, mayor número de titulados que nunca y una cantidad indecente de maleducados). Pues bien, todo esto no es nada comparado con la apoteósica entrada en acción de los casting de O. T. (Operación Triunfo, que sé que afortunadamente todavía hay gente que no sabe que significan las dichosas siglas). Volvemos a la cultura clásica, a la eterna Roma del "Pan y Circo" (lo escribo así, porque yo no sé latín).
Creíamos que estábamos descubriendo la quintaesencia de la manipulación de masas, con esos maravillosos experimentos PESICOLÓGICOS, en los que prima el enaltecimiento de la mala educación y la exhibición (que a mi me parece vergonzosa) de las miserias íntimas, adobados con la opinión autorizadísima de pensadores que presumen de progresistas mientras ahondan en los valores más ínfimos e innobles de la sociedad.
Por fin podemos empezar a desvelar el secreto "La Progresía está al servicio de la Hipocresía". Aunque, eso sí, hablo de los progres autoproclamados, los que se pasan todo el día tratando de demostrar lo rojos, de izquierdas y librepensadores que son.
Para nuestra desgracia, nosotros no hemos inventado nada: la historia nos demuestra con claridad meridiana, como ya en la Roma de la República y después en la del Imperio, envolvían el subsidio de desempleo vistiéndolo de distribución gratuita de trigo; regalaban entretenimiento gratuito en los circos ensalzando el estoico desprecio de la vida (siempre que fuera ajena) o creaban guerras interminables para trasladar los problemas serios fuera de casa como debe ser. Con el paso de los años, hemos podido refinar ciertamente alguno de estos elementos: hasta no hace tanto, por ejemplo, en las dictaduras se utilizó el fútbol como vía de escape y de control de masas, no como ahora que se utiliza....¡coño, que coincidencia!.
En fin, curiosamente en los albores del nuevo siglo ( a mi me parece todavía muy nuevo) y ante el avance implacable de la civilización, volvemos cada vez más a las artimañas de la antigua Roma, las guerras cada vez más a la orden del día por un quítame allá ese petróleo, los subsidios cada vez más a las claras comprando voluntades y el circo, desplazándose cada vez más hacia espectáculos en los que volvemos tristemente a despreciar estoicamente la vida (eso sí, siempre la ajena) como el "valetudo" u otros similares con nombres que ni conozco ni imagino.
Y en la cultura, ¿cómo no?, la televisión y los pensadores progresistas haciendo sangrar todo lo que no encaja en sus esquemas o no es de su agrado, amparados en el pedestal de intocabilidad que les da manifestarse de izquierdas y saberse en posesión de la única verdad que vale: que ellos tienen razón, la tengan o no la tengan, porque controlan los medios y son LOS QUE PARTEN EL BACALAO.

domingo, 12 de abril de 2009

Nuevos Ministerios

No está mal..., no está nada mal.

No hay nada como tener amigos y ser amigo de los amigos.

Lástima que los pobres solo podemos manifestar nuestra amistad con bagatelas, como la lealtad y el aprecio mutuo sin recibo, no como los políticos, y mucho menos como los presidentes de gobierno, que en cuanto ven que pueden terminar la legislatura antes de tiempo, se pueden plantear tranquilamente y sin tener que dar explicaciones a nadie, hacer a todos sus amigos en pequeñas diócesis ministros. Pero no porque sean muy capaces, despues de todo, no necesitamos ministros capaces, (a las pruebas me remito) con que esten capacitados para percibir los emolumentos y las pensiones que lleva aparejado el cargo valen. Lo curioso de todo este caso, es que ni siquiera necesitan cambiar a los incompetentes, nos da igual un premio nobel que una miembra y así nos pinta el pelo.

En cualquier caso, y en contra de esas incorrectísimas opiniones internacionales- que sabran ellos-, seguimos siendo los adalides de la democracia... la economía más saneada del mundo (o eso me decía un conocido el otro día que no debe ser del SOE, que si no llega a ser por Solves, quiebra hasta el FMI y eso si que es Solvencia) y socios indiscutibles de los demócratas indiscutibles (discúteles si tienes güevos) ahí está Chavez, con quien no solo no se puede discutir, sino que intentar hablar de forma razonada ya es toda una proeza; o los hermanos Castro, que lo mismo valen para una revolución, permanente eso sí, que para montar un reality CHOU,que si está muerto, que si moribundo, que está de puta madreeee..., en fin, o el indigenista notable, que hasta ahora había sido simplemente indigesto, pero que con su última y democratísima huelga de hambre para presionar al SENADO de su país (eso si que es democrático, o me hacen lo que les digo o hago como que me mato) ya ni gases (preguntar a REPSOL, tercera expropiación a la izquierda), aunque, la verdad, hambreeeee...., lo que se dice hambre no imagino yo que vaya a pasar mucho, en fín, yo creo que si nuestro susodicho, les diera un ministerio, seguro que iban a seguir con sus expropiaciones y sus cosas, pero por lo menos, tendríamos la conciencia tranquila, pensando en la pensión que les iba a quedar pa toa la puta vida a costa de Don Quijote.

Además, ahora con la crisis, lo mejor es contener el gasto y, toa la vida se dijo, siempre han sido mucho más baratos tres vicepresidentes que uno...

¡Dónde va a parar...!

P. D.: A ver cuando le dais un ministerio al ínclito TEDDY, que bien ganado se lo tiene, ahhhh y a Victor Belén y a Ana Manuel y etc..., etc... que bien que han demostrado que saben estar con el poder, a más no poder...

domingo, 5 de abril de 2009

El mal Carma

Hace años, en plena revolución de algo sin precisar, justo entre los turbulentos sesenta y finales de los ochenta, cuando algunos todavía eramos insultántemente jóvenes, estalló, por mediación de los superfamosos de la época y especialmente amparado por las crisis espirituales de los únicos, genuinos y terriblemente influyentes Beatles, estalló repito, el interés por conocer de primera mano los misterios del (valga la rebuznancia) misterioso Oriente que, expuestos de forma etérea y espiritual por no se qué maharashis de nombres especialmente difíciles de escribir si no se tiene el modelo caligráfico delante, nos empujaron a unos niveles de existencia alada que, en otras circunstancias, posiblemente hubiéramos rechazado, pero que en ese momento, el momento justo, nos dejaron alelados y con la mandíbula caída. Prendados de toda la parafernalia externa, de formas -ya sabéis, incienso, cortinas gaseosas como complementos decorativos en todo hogar que se preciara de moderno, pachulí (dios me confunda, llegué a decir que me gustaba, jajaja) henna, etc, como si no se hubiera ya desarrollado la industria cosmética como dios manda-, como espirituales, de comportamiento, que nos empujaban a encontrar el éxtasis, tras los pasos de los distintos lideres espirituales y de los ejemplos literarios que desde Hermann Hesse, por un lado y la ejemplar tenacidad y paciencia de su lobo estepario, pasando por Richard Bach, con sus conceptos ya algo más complejos de Juan Salvador Gaviota o Jack London, con la profundidad de sus personajes solitarios nos fuimos convenciendo de que una existencia que se preciara, tendría que pasar cuando menos por unos paseos descalzos por la orilla del mar en pleno diciembre, unas buenas horas de meditación al día y como mínimo, un flagelarse con acelgas nada mas levantarnos, mientras nos declarábamos vegetarianos radicales con algunos matices (lactovegetarianos, ovovegatarianos y/ o/ u/ lactoovovegetarianos que, según entendíamos, transcendencia el vegetarianismo más puro, pero menos alimenticio, para acercarnos al nirvana, a golpe de revuelto de espinacas y hamburguesas de tofu con unos buenos huevos fritos.
En cualquiera de los casos, la clave de todo residía en el Carma, especie de Autopista espiritual que, atravesando los eones, vigilaba la vida de los individuos y, en cualquier reencarnación y por sorpresa, nos ponía en el cuerpo de una hormiga si no habíamos sido muy buenos y cumplido los preceptos de la vida ordenada cuidando nuestra alma (por cierto, tengo que consultar al ministerio de Igualdad si es El Alma o La Alma, en fin, ya nos lo dirá Bibiana) o, en el peor de los casos nos hacía reencarnarnos en un personaje vil y miserable -imaginaros siendo zapateros, por ejemplo-.
En fin a lo dicho, en la época, todo el misterio del Carma, se circunscribía al individuo, pero como toda teoría revolucionaria, menos el Nacionalismo, se ha visto revisada desde los mismísimos comienzos. Así, con el paso del tiempo, lo que era una cuestión íntima del individuo consigo mismo, se fue transformando en una situación de grupos que iban creciendo y padeciendo los resultados de su comportamiento social o antisocial; de esta forma, pasamos del provervial "he tenido que ser muy malo en otra vida para terminar en este curro" al conmovedor "Jodeeer, esta asociación tiene malas vibraciones, me da que hay mal carma".
Indudablemente, los países pagan en el devenir de la Historia sus malas acciones pasadas, pareciendo confirmar con los hechos la máxima espiritual y parece que es más verdad especialmente en nuestro caso, el caso que a pesar de los circunloquios y la paja escrita nos ocupa desde el principio; que después de dominar el mundo en el pasado hemos acabado, como hemos acabado, y esto en el fondo, nos autoriza a decir en voz alta y sin miedo a equivocarnos "Coño, este país tiene mal Carma".
Y es verdad, tiene a Carma Chacón

sábado, 28 de marzo de 2009

El negocio de cantar mal o ¡Qué bien malcanto!

Diario de un cantante de izquierda averquesale.
Cada vez mejor, el otro día por fin conocí al tipo que compró el disco, no le salió mal despues de todo, la cubertería de Acero Toledano bien vale un CD jejeje...
Cambio de neumáticos para divertirme y porque hay que sacar demonios, si no..., se quedan dentro y hacen pupa.
Este año tocan contrastes, desde el rock más bestia y progresivo (eing????) hasta la más terrible onda cantautónica a base de guitarra española (de verdad será de aquií?) y voz desafinada y aguardentosa.
En fin, bienvenidos al rincon del Apologeta, que siempre imaginé más como rostro de un dios que como un servidor tratando de publicitar algo aunque sea con fines auténticamente pecuniarios. NO nos engañemos, todo nuestro amor por la música queda drásticamente AFECTADO en cuanto sabemos la capacidad que tenemos de facturación dentro del negocio. Me da igual, a mi me sigue gustando esto, y disfruto a tope no a pesar de mis limitaciones, sino precisamente gracias a mis limitaciones: si fuera más capaz y fracasara tanto, tendría que odiar no solo a la industria, sino tambien la música y, la verdad odiaría tener que odiarla. O sea. que en mi fracaso, está mi salvacion JE JE JE.
Afortunadamente, no necesito vender miles de discos para ganarme la vida, basta con que me los publiquen y me den las subvenciones, que mis esfuerzos me cuesta mantener el equilibrio ideológico entre rico a más no poder con conciencia social, y mira si soy de izquierdas que quiero que los pobres compartan su dinero conmigo..., además no siempre he sido asi, recuerdo que hubo épocas en que la música me interesó genuinamente y, lejos de desear ganar pasta a esgalla, me bastaba con ganar un poco menos de pasta conseguir un grupo de admiradoras dispuestas, aunque luego, la verdad, las tentaciones del vil metal me llevaron por otros derroteros en los que, además de más rentables desde el punto de vista del dinero, las perras, la pasta o el parné, las admiradoras estaban garantizadas, sino por el melodioso rugir de mis entrañables melodías, por el tintinear de la calderiila que acomodaba en el bolsillo, en fin el atractivo del arte.
Lo que no entiendo es por qué, en esta época de crisis, en las que mi música de claro contenido social y comprometida, que resulta más necesaria que nunca, hasta el poder, al que adulo de forma clara, consistente y hasta descarada, parece (solo parece) darme la espalda. Me da igual, con todos mis méritos pasados y tocando las teclas precisas, que para eso estan los amigos sobreviviré a esta época aciaga, a golpe de conciertos programados por los ayuntamientos de siempre.
Y en cualquier caso, siempre nos quedará el pastel del canon...

domingo, 22 de marzo de 2009

HOMO SAPIENS 2.0

La aventura vital del nuevo siglo viene siendo o aparentando ser una lucha sin cuartel para la consecución de la igualdad. Resulta extraño gastar fuerzas, muchas, en algo que la mayoría ya daba por conseguido, pero hete aquí que aparecen nuevas formas de discriminación, hasta ahora desconocidas y que hacen que las pasadas luchas por la libertad, el derecho al voto y la igualdad teórica y práctica parezcan pecata minuta frente a la revolución que se avecina. Nadie niega, al menos nadie en su sano juicio, que dentro del posibilismo igualitario todavía quedan capítulos que, no llegando a ser oscuros, dejan cuando menos alguna duda sobre sobre la realidad de su consecución; así podemos ver con estupor, que los principios en los que debería basarse la igualdad laboral (por poner un ejemplo) no solo no se respetan sino que se ignoran de forma intencionada y repetida en la mayoría de las ocasiones.
En cualquiera de los casos, todo lo que nos empuja -siempre sobre el motor del sentido común-, a imaginarnos un mundo de injusticia permanente debiera llevarnos por el camino contrario a encontrarnos en un lugar de igualdad en términos absolutos, aunque tristemente no es así. Se exige, de forma legítima y loable, el mismo trato salarial y de oportunidades cuando tratamos la igualdad desde el punto de vista de lo que nos toca recibir y por otro lado veo casos, ya sé que a ustedes no les pasan estas cosas, en los que a la hora de determinar como de iguales tenemos que ser desde el punto de vista de lo aportado por nosotros, encontramos explicaciones ad hoc, que justifican, por cierto de forma notable nuestra tendencia a no estar nunca donde debemos estar y a no hacer lo que debemos hacer.
El último invento del maligno (je je je) con el que trabajar sobre la ya muy manida igualdad, la discriminación positiva (por dios que barbaridad) se convierte hasta desde el punto de vista dialéctico cuando menos en eso, en una barbaridad; por definición todas las discriminaciones son positivas si estas en el lado correcto y negativas si te toca el otro lado de la mesa, ahora bien, cuando a uno le colocan quiera o no quiera en el polo negativo, la discriminación va a ser negativa siempre, salvo que sea uno propietario de un banco o tenga la migaja salarial de un político (que no hace falta ni que sea corrupto, que -creo yo- ya lo ganan bien) o el poder de que no le pidan los carnés o las licencias ni el seprona (de esos no hay tantos).
Las formas más notables de desigualdad digan lo que digan quienes lo digan no son entre hombres y mujeres o entre nativos e inmigrantes, las discriminaciones más notables siguen siendo, y esto ni es nuevo ni ha cambiado en esencia desde etapas históricas que tenemos por más oscuras, las que se dan entre poderosos y mindundis y entre ricos y pobres y ahora gracias a la discriminación positiva la que se da entre los pensadores de verdad y el plenum.
En primer lugar, la desigualdad entre poderosos y mindundis es obvia: un hombre común mata dos conejos en un coto de caza sin licencia y la pena, por desproporcionada que parezca, es la cárcel: desproporcionada puede, pero ajustada a derecho seguramente; sin embargo si un ministro caza en esa misma reserva también sin licencia seguramente se arregle el problema con una multilla aunque, eso sí, no faltará en televisión un Buffalo Bill que defienda el honor del agraviado ministro.
Otro ejemplo de esto puede ser la capacitación laboral. Sin ir más lejos cuando de un empleado cualquiera en un empleo cualquiera se obtiene el menor indicio de que su honestidad tal vez no sea la que debiera ser, queda, especialmente si se trata de un empleo en el que se maneja dinero, inhabilitado - si no despedido- para el cargo que desempeña al menos hasta que se demuestra su inocencia; aquí, la presunción se queda en casa. Sin embargo, cuando la honorabilidad que esta en entredicho, incluso con pruebas, es la de un magistrado, éste, no solo puede ignorar las recomendaciones de sus superiores, sino que profundiza en lo que está tratando con la mayor naturalidad, eso sí con la connivencia en pleno del gobierno, que aplaudiendo y defendiendo al mencionado no solo da por bueno lo que está haciendo sino que le anima a que amplíe el campo de investigación, siempre que sea contra el enemigo... En cualquier otro empleo, en uno de esos que no están sujetos a las leyes que aplican a los trabajadores de lo público y en los que, los que desarrollan el puesto de trabajo, tienen que ganarse los garbanzos, cualquiera con el historial laboral del imaginario juez hubiera sido dimitido por terceros a la primera de cambio, por ejemplo por el más mínimo indicio de centollos o de nécoras (este país desde luego ya no tiene memoria, porque no recordamos ya ni las mariscadas, ni los bailes ni las discotecas ni los realitys que organiza la honorable judicatura que primero se presenta a las elecciones, echa pestes (con matices de checa) del partido al que se enfrenta y que cuando vuelve al ejercicio de su cargo le ataca impunemente sin que nadie que no sean los perjudicados levante una voz para cuando menos opinar lo que tendría que opinar la gente normal: joder les tiene manía. Del asunto de los emolumentos y la caza, ni hablo, porque el hecho de que un juez diga, no sabía, el supremo se ha extralimitado o ya ha prescrito, en fin, da como para escribir un best seller.
No quería extenderme, pero soy un incontrolado..., en cualquier caso un último ejemplo de algo sobre lo que me gustaría decir más en el futuro y conocer opiniones de otros. La discriminación de los valores frente a la mediocridad, viene tomando desde hace ya tiempo unos matices que nos conducen irremediablemente al analfabetismo funcional. Ahora que sabemos leer, escribir y "pensar", lo hacemos de forma tan irresponsable... en fin, no tenemos más que ver la televisión para darnos cuenta de que gastamos más del 90% del tiempo de pantalla, en dar la oportunidad de opinar y sentar cátedra a personas que, o bien carecen de criterio o, cuando menos es tan banal, tan vacuo y tan irrespetuoso que va transformando poco a poco a los opinadores en ideólogos y a nosotros mismos como mínimo en víctimas que con el paso del tiempo, vamos comprendiendo, entendiendo, asimilando, asumiendo e incluso defendiendo el universo metafórico del/la opinador/a. Vamos, que todo se resume en la frase de un intelectual de reality, quien hablando sobre un premio Nóbel (no recuerdo de que especialidad) preguntó, como era de esperar sin ningún rubor y con esa suficiencia que se da en el que se sabe ya conocedor del medio, con club de fans y seguidores mediáticos incondicionales: -pero bueno, ¿que es ésto?, ¿que va a valer ese tío más que yo?

viernes, 20 de marzo de 2009

Bolonia o los Bandoleros

Parece que la noticia del día es la represión de la manifestación estudiantil contra el plan Bolonia. La verdad es que he oído hablar mucho de ello (del Plan), pero todavía no escuché a nadie dar una referencia comprensible sobre lo que es. En fin, como siempre, en este país tenemos más opiniones que información y parece que lo que más nos interesa es dejar las informaciones en el limbo, para que la gente pueda opinar sin conocimiento de causa (es mucho más fácil rebatir una opinión, cuando el opinador contrario no tiene ni puta idea de lo que esta diciendo y, como es obligatorio decir algo, pues eso...).
Por otro lado, esta el asunto ese de la represión de la manifestación, que eso si que deja huellas, -lo sé de muy buena tinta-, profundas y visibles. Tampoco tengo una referencia válida relativa al hecho en sí, con lo cual espero, para hablar de este asunto, a otro momento(si me entero de que va).
Lo que no entiendo muy bien es la polémica que ha levantado la actuacion de los mozos de escuadra: las fuerzas del orden público, estan para eso, para mantener el orden público, y si alguien dudaba de cual era su función, por las apariencias; las mudanzas de uniforme o los peregrinos, tendenciosos, imaginativos e interesados cambios de mando es que no ha comprendido la utilidad del talonario (del griego Talón de Aquiles, o sea, donde nos duele, el punto del cuerpo que nos resulta letal, por ejemplo: el bolsillo) con el que han sustituido de forma notable y sibilina a la porra o al vulgar chuletón con el que antes nos ponían de forma elegante mirando a Cuenca y que, aunque aparentemente son más dolorosos, no son nada comparados con un tizazo equivalente al salario de un més (o más) con el que nos sorprende la autoridad desde esas atalayas improvisadas en las que (lo juro), por nuestra seguridad, se pasan las horas muertas escondidos esperando a que nos pasemos un poco o un mucho que para los efectos, les vale lo mismo para sacarnos los cuartos (o las mitades o los enteros). En fin, lo dicho, el bandolero cabalga de nuevo pero ahora no solo en Sierra Morena y nosotros, como siempre, preocupados por un quitame allá esa salsa.

jueves, 19 de marzo de 2009

Feliz Día del Padre

Cualquier día es bueno para empezar una nueva actividad, hoy aprovecho la festividad para felicitar a todos los padres -yo mismo incluído-, dejar a un lado la acidez y tomar impulso para, a partir de mañana poder tomar con las fuerzas intactas, la tarea que me he encomendado, lo dicho Feliz día del Padre, PAPÁS.